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21 agosto 2015

Primavera caliente, verano tórrido y otoño a abrasador


Ana Alejandre                                                               



Ana Alejandre

La situación política nacional durante la primavera y verano de este año ha sido lo suficientemente alta como para vaticinar un otoño caliente en lo que se refiere a los temas nacionalistas con el supuesto referéndum catalán promovido por Mas y los grupos separatistas como ERC y otros, en una provocación al Estado español que el Gobierno de Rajoy ya ha respondido que no permitirá que se lleve a cabo, anunciando que puede aplicar el artículo 155 de la constitución que en su apartado primero dice:

"1. Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras Leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general. 2. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas."
Esto sería llevado a cabo con la ayuda de lo prescrito en el Art. 32 de la Ley Orgánica de los estados de alarma, excepción y sitio que dice:

"Cuando se produzca o amenace producirse una insurrección o acto de fuerza contra la soberanía o independencia de España, su integridad territorial o el ordenamiento constitucional, que no pueda resolverse por otros medios, el Gobierno, de conformidad con lo dispuesto en el apartado 4 del artículo 116 de la Constitución, podrá proponer al Congreso de los Diputados la declaración del estado de sitio".

 Naturalmente, no cabe ninguna posibilidad de que un jefe de Estado (Felipe VI, en este caso) o un Presidente de Gobierno (Rajoy) puedan aceptar sin inmutarse y aplaudir un intento de secesión declarado y manifiesto como es el que propone Mas al Estado español, por la sola voluntad de los separatistas catalanes y los cientos de miles de catalanes que comulgan con esas ideas peregrinas de que Cataluña pueda ser un Estado independiente de España, seguir en la UE y, también, cuando interese a Cataluña, como así lo han manifestado, seguir jugando en la liga española.

Estas manifestaciones separatistas que suenan a “nos vamos porque queremos y seguiremos en lo que nos interesa  y cuando nos apetezca”, sin tener en cuenta que un presidente de una Autonomía, por el simple hecho de serlo tiene que guardar fidelidad a la Constitución del Estado al que pertenece dicha Autonomía que ha sido el que ha hecho posible la descentralización autonómica que no tiene parangón en ningún país europeo, en cuanto a concesiones realizadas a favor de dichas Autonomías que gozan de unos privilegios tanto de regulación legal en las materias descentralizadas como de autogobierno que son de los más extensos de toda Europa.

Por otra parte, la economía catalana está acusando los efectos negativos  del desafío separatista porque el tipo de interés de la deuda emitida por la Generalitat  ha aumentado en diez días desde el 3,5% al 3,9% (datos del 3/8/15), con lo que la diferencia con respecto al bono español a diez años (1,90%) ha pasado desde los 160 puntos básicos a rozar los 200.

Además, Mas y su gobierno han desoído continuamente a los empresarios catalanes que le avisaban y avisan continuamente de que, si la independencia se llevara a efecto, se verían obligados a trasladar sus empresas desde Cataluña al resto del Estado español, lo que ya han hecho muchas grandes empresas antes de que se produzca el avisado secesionismo, pues las perspectivas actuales ya son demasiado pesimistas por los problemas que han producido los continuos desafíos de los separatistas al Estado español y, tanto los empresarios como  la gran mayoría de ciudadanos, están cansados de los problemas políticos, económicos y sociales que han provocado los desmanes de Mas y su gobierno, a los que apoya la actual alcaldesa de Barcelona, Colau, que le promete una "asistencia institucional" en la Diada, aunque el líder de Podemos, Iglesias, afirma estar en contra del separatismo catalán y sí apoyaría, en cambio, una reforma constitucional.

En la Diada los nacionalistas incluyen a Valencia y Baleares dentro del marco de “países catalanes”, aunque nadie le ha preguntado su opinión a los valencianos y mallorquines de lo que piensan de esa anexión unilateral nacida del furor expansionista de Mas y sus aliados.

La irrupción de la izquierda radical y los antisistema en la mayoría de los principales Ayuntamientos de España se ha convertido en un punto de peligro para la estabilidad española, pues la izquierda, siempre tan dada al autobombo y a no querer ver la realidad que no le conviene, afirma que los ciudadanos han votado a la izquierda, cuando olvidan de forma intencionada y tendenciosa que han conseguido auparse a las diferentes Alcaldías por la deficiente Ley Electoral que permite que con pactos entre grupos diversos y variopintos y con votos minoritarios que han quedado relegados por los votantes, puedan quitarle el triunfo al partido mayoritariamente votado en las elecciones y, por ello, aún siendo el ganador, pero sin que haya conseguido la mayoría exigida para poder llegar a ocupar los puestos correspondientes a los que aspiraran en las elecciones celebradas, queda en la oposición y no en el lugar que les correspondería por voluntad de la mayoría de los votantes, voluntad mayoritaria que siempre debería respetarse por ser  el principio más importante de toda democracia, pero que en esta absurda Ley electora vigente se convierte dicha voluntad  mayoritaria expresada en votos en papel mojado.                                                                                               
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias
 Los continuos disparates, despropósitos y anuncios que han realizado los representantes de Podemos que ponen de manifiesto el pelaje político de quienes los representan, desde querer controlar a los periodistas que no sean afines a sus ideas, negando así la libertad de expresión que es una de los derechos fundamentales en toda democracia para evitar los abusos de poder; al igual que anunciaba Iglesias que no pagaría la deuda exterior, como si eso fuera posible y deseable para un país, después de ver los ejemplos de Venezuela y Grecia, víctimas del populismo feroz y la mala gestión y gobierno de sus mandatarios, lo que ha llevado a esos países al desastre y la ruina económica total que no sufren sus dirigentes, sino el pueblo llano, falto de recursos económicos y se ven sometidos a una presión insoportable que afecta a sus vidas y a su futuro. Tal situación ha tenido que obligar al Gobierno griego a solicitar el tercer rescate, sin haber podido pagar los anteriores, a lo que le animaba Iglesias con la frase de “aguanta, Alexis, aguanta”, aunque ahora, en un cambio de opinión que demuestra la falta de coherencia de tales políticos advenedizos y tendenciosos, dice que está de acuerdo con el tercer rescate griego, aunque todo hace pensar que Iglesias, si se diera la mala hora de que llegara al Gobierno del país, tendría la misma actitud y política desastrosa que su amigo Alexis Tchipras, aunque éste pareció no reconocerle ni saludarle cuando se encontraron la última vez, en un gesto de desaire que Iglesias pareció encajar con paciencia.

España ha tenido que pagar 12.000.000.000 millones de uros para el tercer rescate griego, a pesar de los problemas económicos que atravesamos, cuando todos los españoles estamos temendo que políticos de tan poca talla  política, ética, moral e intelectual como son Iglesias o Sánchez, ahora socios de una misma liga de despropósitos cainitas,  puedan llegar a destruir a España, después de los muchos esfuerzos que han tenido que hacer,  en este país nuestro, todos los ciudadanos, empresarios grandes, medianos y pequeños, y el propio Gobierno, con el desgaste que ello produce, para poder salir del borde de la sima ante la que nos habían dejado los socialistas en su desgobierno, y conseguir, con los sacrificios de todos, que la prima de riesgo española esté en sólo 136, cuando al tomar el gobierno el PP estaba próximo a los 600 puntos.

Los socialistas, otros protagonistas de este año caliente políticamente hablando, son esos mismos que ahora apoyan a Podemos como única forma de rebañar algo de poder, a lo que son tan adictos los socialistas españoles y todas los grupos de izquierdas, en general, que quieren convencer al pueblo de sus consignas populistas y de sus mandangas que ni ellos mismos se creen, mientras viven, cuando llegan a cualquier puesto con un mínimo poder, como auténticos sátrapas, olvidando sus cacareados ideales de izquierdas por los que tanto rechazan la forma de vida de los burgueses de derechas, pero cuando tienen la mínima oportunidad se convierten en nuevos ricos en funciones con toda clase de opulencias, lujos y caprichos, pero siempre a a costa del contribuyente, de lo que es una buena muestra las vacaciones de Carmena, la actual alcaldesa de Madrid, en la provincia de Cádiz, en una elitista urbanización de Zahara de los Atunes cuyo costo semanal es de 4.000 euros a la semana. Urbanización, por otra parte, muy concurrida por políticos y famosos de esta izquierda de cartón piedra que sólo lo son para cerrar el puño en los mítines y para no soltar un euro propio y vivir a costa de subvenciones, que es lo mismo que decir que a cargo del contribuyente, cuestión esta en la que son unos auténticos expertos, a pesar de que van dando lecciones de democracia a troche y moche y diciendo de forma implícita:” haced lo que yo digo, pero no lo que yo hago”.

No es el único gesto de  “sencillez democrática” de Carmena, quien nombró  a su sobrino político para un cargo en el ayuntamiento a dedo, dando muestra de su integridad ética y política,  lo que no ha hecho nunca el PP cuando estuvo en el Ayuntamiento, porque las críticas hubieran sido feroces y pedido su dimisión, lo que sería lógico y exigible en una democracia, aunque  este gesto de soberbia antidemocrática no ha sido criticado por la izquierda, tan purista ella con la derecha, ni tampoco se han oído voces en contra del nombramiento de la pareja de Colau para otro cargo a dedo en el Ayuntamiento de Barcelona, en una muestra más de que la izquierda todo lo tolera cuando viene desde sus filas y lo admite cono algo normal, porque tiene grandes tragaderas y poco sentido de autocrítica y de ética política que siempre es exigible a todo político sea de la ideología que fuere, de izquierdas o de derechas.

Todo esto es lo que nos espera después de que en este mes de agosto se hayan acallado un poco las voces de los políticos que se han ido de vacaciones (la pena es que no se queden donde estuvieren, porque así dejan vivir al personal que está harto de consignas, proclamas, amenazas más o menos veladas a la oposición, a los ciudadanos, en general, y a quien se les ponga por delante de su hoja de ruta trazada); y con el peligro de que estos partidos de izquierdas que encabeza Podemos cumplan su consigna, es decir “Podemos arruinar este país y lo que se nos ponga por delante”, ahora que se ha conseguido que la prima de riesgo española esté en valores de 136 con relación a Alemania, lo que es un valor histórico, gracias a la buena gestión del Gobierno, con sus defectos y fallos de toda obra humana, de los ciudadanos que se han apretado el cinturón con capacidad de sacrificio y sentido común, porque saben que es preferible pasar unos años de recortes y sacrificios que caer en el abismo definitivamente como lo han hecho Grecia y Venezuela, países en los que el populismo ha creado la terrorífica situación actual, laberinto del que los griegos y venezolanos no pueden salir si no hay unas elecciones y se manda a los gobiernos actuales “al carajo” y viene otro Gobiernos con otras armas y bagajes más sólidos, realistas y eficaces, no basadas en el populismo feroz y los cuentos chinos que, una vez que los pueblos respectivos los creen y votan, llevan al precipicio a los países en general,  a los ciudadanos, en particular,  quienes sólo cuando están cayendo en el vacío se dan cuenta de que se equivocaron al confiar en promesas engañosas y en falsas utopías que esconde la más terrible realidad que sólo se descubre cuando ya es demasiado tarde.
         
 Esperemos que la ceguera política de unos pocos, Iglesias y Sánchez unidos, (alias "los Picapiedra", por llamarse Pedro y y Pablo como los personajes de esa entrañable serie de dibujos animados ) no nos lleven a todos a la más absoluta ruina, en el hipotético caso de que llegaran a formar gobierno con pactos y  chanchullos, por exceso de confianza  de votantes despistados y crédulos que lleguen a creer en estos demócratas de pacotilla, que en sus propios partidos, como es el caso de Iglesias, reciben continuas críticas por la falta de democracia y el absolutismo feroz que ejerce Iglesias, quien después proclama su talante democrático a bombo y platillo cuando tiene hechuras  y conducta de sátrapa bananero como su buen amigo Chaves, a quien le asesoraban él y sus compañeros de partido, lo que explica cómo ha terminado Venezuela y el sistema tan “democrático y transparente” que vive ese rico y desafortunado país; sin olvidar a Gracia en el que Tsipras acaba de anunciar que dimite después de haber llevado a esa nación a la quiebra y t haber tenido que pedir un tercer rescate para que los griegos puedan seguir cobrando pensiones y sueldos los funcionarios, además de garantizar los servicios públicos y el país recobre  un mínimo de normalidad. Sale huyendo para no enfrentarse con sus responsabilidades que los griegos deberán pedirle y a todo su gobierno en pleno.
           
Y de Sánchez es mejor no hablar, porque ya se encarga él mismo de abrir la boca y decir sandeces a troche y moche, mientras sigue lamiéndole las botas a Iglesias, aunque antes de las elecciones afirmaba que nunca llegaría a pactar con la extrema izquierda, cosa que es precisamente lo que no ha hecho, desdiciéndose de forma vergonzosa desde que supo que esa era la única forma de conseguir que de la mesa de iglesias cayeran algunas migas que Sánchez podría coger, ya perdida toda esperanza de ser el líder de la izquierda y se conforma con ser sólo el tonto útil o lacayo de Iglesias, en un cambio de opinión y de ideas a la que nos tiene acostumbrado el PSOE, que tomó al pueblo español por tonto, especialmente a sus votantes, hasta que estos lo han mandado a paseo y han elegido a Iglesias, aunque ya empiezan a verle las orejas al lobo, también.…
           
Que Dios nos coja confesados en este otoño ante la que se nos avecina…