Investidura de Pedro Sánchez

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04 noviembre 2015

Un chantaje interminable


            Los españoles se preguntan, nos preguntamos, hasta cuándo vamos a seguir soportando y, lo que es peor, pagando el chantaje continuo de los separatistas catalanes liderados por Mas al Estado español que, a través de las continuas declaraciones y actos políticos que llevan a cabo, anuncian su intención de declarar la independencia de Cataluña  de forma unilateral del Estado español del que es una Comunidad Autónoma más, pero nunca ha sido un Estado propiamente dicho, aspiración disparatada a la que tienden todas las actuaciones de un Ejecutivo catalán que ha encontrado eco en los partidos que comparten la aspiración secesionista del iluminado Mas y sus acólitos.
            En un acto de desvergüenza y descaro, a lo que ya nos tienen acostumbrados en esta carrera hacia el disparate y la desfragmentación no sólo de la sociedad catalana sino del propio Estado, reclaman ahora desde la Generalitat más dinero al Estado español -ese Estado que según los separatistas es extranjero y opresor de Cataluña a la que ha robado, según afirmaciones de los mismos-, exigiendo que les entreguen los más de 2.300 millones de euros para pagar servicios públicos, cifra que corresponde a Cataluña, provenientes del Fondo de Liquidez Autonómica que queda pendiente de repartir, lo que equivale a un 33% de un total de 7.000 millones de euros, dinero que se presta a interés 0. Es decir, Cataluña que es una de las 17 Comunidades Autónomas españolas, recibe el 35% de un total que se tiene que repartir entre las mencionadas CC.AA., y eso sucede desde 2012, año en el que el Gobierno de Rajoy creo el mencionado Fondo de Liquidez Autonómica y el Mecanismo de Pago a Proveedores, al mismo tiempo que los separatistas afirmaban y afirman que "España les roba".
            No hay que olvidar que Cataluña ha recibido 37.487 millones de ambos fondos de rescate, lo que representa el 35% de los 107.544 millones repartidos entre todas las Comunidades. La segunda Comunidad Autonómica en ser beneficiada por dichos fondos es Valencia que ha recibido 24.740 millones.
            Ante todo esto y viendo la continua exigencia por parte de la Generalitat ,en el mismo momento en el que está intentando declarar unilateralmente la secesión de España, con una ignorancia jurídica y democrática que apabulla a cualquier ciudadano con sentido común que se pregunta si es más rentable saltarse las leyes de forma descaradas como hace la Generalitat y su "hoja de ruta" hacia la independencia, apoyada por  los antisistema y "Catalunya Sí que es Pot", y si ese chantaje continuo al Estado no está premiando, precisamente a la Comunidad que está demostrando una absoluta deslealtad al Estado y un continuo talante antidemocrático, perjudicando  con este reparto desigual a las CC.AA. que sí cumplen las leyes, respetan la Constitución y las reglas de la democracia. Lo que, trasladado a la vida de cualquier ciudadano, le obliga a pensar a éste que saltarse las leyes le puede resultar más beneficioso ante los continuos ejemplos de gobernantes autonómicos que las burlan y sacan beneficio del chantaje en el que consiste su continua  exigencia de sus supuestos derechos cuando niegan toda existencia de sus deberes y su fiel cumplimiento.
            Ante esta situación esperpéntica que pone de manifiesto que en la "hoja de ruta" separatista no entra el sentido común, la coherencia, el respeto a la legalidad, la decencia democrática ni siquiera el respeto a sus propios ciudadanos, Rajoy se ha reservado el control de los pagos a Cataluña a  costa de dicho fondo, en un momento de máxima tensión entre el Estado y dicha Comunidad, aunque aseguran desde el Gobierno que no dejará de financiar a Cataluña, porque ello crearía una crisis financiera perjudicial para todo el país si Cataluña se declarara en suspensión de pagos, lo que sería una nota negativa ante los mercados financieros que operan en nuestro país. Sin embargo, sí se empieza a plantear que el reparto del FLA (Fondo de Liquidez Autonómica) se haga de una forma más equitativa; además de controlar  desde el Gobierno central el uso al que destina Cataluña dichas transferencias, sin dejarle elegir su destino como hasta ahora estaba haciendo  la Generalitat, al realizar una elección arbitraria de las necesidades a cubrir y dejando, por ejemplo, sin pagar a las farmacias a las que Mas les ha anunciado una suspensión de pagos  de 330 millones de euros, después de haber recibido 3.123 millones para que costeara el gasto farmacéutico. ¿Dónde se los ha gastado la Generalitat: en las "embajadas catalanas", en las televisiones autonómicas, en gastos de representación de los gerifaltes autonómicos, o en financiar con ese dinero la campaña de separatismo y sedición que llevan a cabo?
            Ante esta esperpéntica situación se pregunta cualquier ciudadano cómo es posible que quienes atentan contra la propia Autonomía que dicen gobernar -aunque es más bien el desgobierno de un grupo de sátrapas, que van contra los intereses de sus propios ciudadanos-, y cuyos disparates están perjudicando a empresas, trabajadores y, por tanto, a familias y ciudadanos catalanes, no sólo extraña que hayan llegado al poder, sino que se mantengan en él cuando son los verdaderos enemigos de Cataluña, esa extraordinaria Comunidad de gente sensata, trabajadora y respetable que se ven ahora abocados a un Gobierno en el que los antisistema y los separatistas intentan sacar tajada, llevando a Cataluña y a toda España a una fractura social de daños irreversibles y, por ahora, incalculables.
            Mientras los Servicios Jurídicos del Estado preparan un recurso ante el Tribunal Constitucional ante el desafío secesionista del Parlamento catalán que se arroga unos "poderes ilimitados" por encima de la Ley, al querer ser el portavoz de una supuesta voluntad popular de independentismo que no se corresponde, en absoluto, con la realidad; pues el  Parlamento catalán está queriendo arrogarse la soberanía popular catalana, lo que es completamente falso, pues la soberanía la posee el pueblo y no puede ninguna institución suplantar la misma y ejercerla al margen de la voluntad de los propios ciudadanos y fuera del ámbito de actuación para el que se le ha concedido. Todo ello, se pone en evidencia al admitir a trámite  la propuesta de resolución por parte del Parlamento catalán  de la declaración unilateral de independencia presentada por los partidos que representan el separatismo, con burla flagrante a la Constitución, al propio Estatuto de Cataluña y a la legalidad vigente, al considerarse por ello el Parlamento catalán un organismo constituyente de una nueva realidad política marcada por el intento de secesión del Estado español, y no de mera representación ciudadana en el Parlamento catalán siempre dentro del ordenamiento jurídico vigente, a través de los diversos diputados elegidos por los votos ciudadanos para que los representen, pero nunca dándoles un poder de subvertir las leyes ni de cambiar la naturaleza de la propia representación que ostentan y que es ajena a dicha voluntad popular.
            El Tribunal Constitucional parece que va a dar respuesta a dicho recurso presentado por los Servicios Jurídicos del Estado en las próximas horas, aunque ya ha anunciado la Generalitat que no hará caso a la decisión del Alto Tribunal, en su acostumbrada actitud de infringir  y burlarcompletamente las leyes.
            Habría que preguntarse, si ante el golpe de Estado de Tejero del 23-F que le supuso la cárcel, no es igualmente gravísimo este nuevo golpe de Estado que propone Mas y sus socios secesionistas, con el agravante de que, además, proviene de un mandatario público que debe estar al servicio de la legalidad vigente en todo momento;  pero está usando, sin embargo, su cota de poder para conculcar las leyes, la Constitución y el propio Estatuto que tiene el deber de obedecer y cumplir. Por ello, muchos españoles nos preguntamos por qué no se toma la decisión de aplicarle la leyes penales a todos los implicados en este acto de secesión  que protagonizan un acto flagrante y continuado de alta traición al Estado al que representa Mas ante la Comunidad Autónoma de Cataluña; y en vez de seguir en sus respectivos despachos no son juzgados y condenados como procede a su actuación y a la gravedad de los actos cometidos hasta el momento -y que seguirán cometiendo si las leyes y los Tribunales no los impiden y castigan sin más dilación-, y siguen con el continuo chantaje, la ominosa provocación y el desafío inaceptable de quienes pretenden burlar la legalidad vigente, ridiculizar al Estado, y engañar a los propios ciudadanos que asisten, asistimos, atónitos a que unos delincuentes sigan ostentando un poder que no merecen y al que deshonran en un continuo y desvergonzado desafío que sólo tiene como respuesta la que la ley penal otorga al Estado y a la sociedad para su defensa.
            Los delincuentes deben estar en la cárcel -y no tener bula por el hecho de ser  cargos políticos detrás de los que se refugian-,, para que la sociedad no pierda más la fe en la Justicia, en la Ley y en el propio Estado de Derecho en el que intentamos vivir en paz democráticamente, sin que iluminados como Mas y adláteres conviertan la convivencia democrática en un infierno al que quieren llevar a toda costa al pueblo que tiene la desgracia de tener políticos de esa calaña en sus instituciones, a las que terminan corrompiendo en esa huida hacia la nada de su propio delirio separatista.

            

21 agosto 2015

Primavera caliente, verano tórrido y otoño a abrasador


Ana Alejandre                                                               



Ana Alejandre

La situación política nacional durante la primavera y verano de este año ha sido lo suficientemente alta como para vaticinar un otoño caliente en lo que se refiere a los temas nacionalistas con el supuesto referéndum catalán promovido por Mas y los grupos separatistas como ERC y otros, en una provocación al Estado español que el Gobierno de Rajoy ya ha respondido que no permitirá que se lleve a cabo, anunciando que puede aplicar el artículo 155 de la constitución que en su apartado primero dice:

"1. Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras Leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general. 2. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas."
Esto sería llevado a cabo con la ayuda de lo prescrito en el Art. 32 de la Ley Orgánica de los estados de alarma, excepción y sitio que dice:

"Cuando se produzca o amenace producirse una insurrección o acto de fuerza contra la soberanía o independencia de España, su integridad territorial o el ordenamiento constitucional, que no pueda resolverse por otros medios, el Gobierno, de conformidad con lo dispuesto en el apartado 4 del artículo 116 de la Constitución, podrá proponer al Congreso de los Diputados la declaración del estado de sitio".

 Naturalmente, no cabe ninguna posibilidad de que un jefe de Estado (Felipe VI, en este caso) o un Presidente de Gobierno (Rajoy) puedan aceptar sin inmutarse y aplaudir un intento de secesión declarado y manifiesto como es el que propone Mas al Estado español, por la sola voluntad de los separatistas catalanes y los cientos de miles de catalanes que comulgan con esas ideas peregrinas de que Cataluña pueda ser un Estado independiente de España, seguir en la UE y, también, cuando interese a Cataluña, como así lo han manifestado, seguir jugando en la liga española.

Estas manifestaciones separatistas que suenan a “nos vamos porque queremos y seguiremos en lo que nos interesa  y cuando nos apetezca”, sin tener en cuenta que un presidente de una Autonomía, por el simple hecho de serlo tiene que guardar fidelidad a la Constitución del Estado al que pertenece dicha Autonomía que ha sido el que ha hecho posible la descentralización autonómica que no tiene parangón en ningún país europeo, en cuanto a concesiones realizadas a favor de dichas Autonomías que gozan de unos privilegios tanto de regulación legal en las materias descentralizadas como de autogobierno que son de los más extensos de toda Europa.

Por otra parte, la economía catalana está acusando los efectos negativos  del desafío separatista porque el tipo de interés de la deuda emitida por la Generalitat  ha aumentado en diez días desde el 3,5% al 3,9% (datos del 3/8/15), con lo que la diferencia con respecto al bono español a diez años (1,90%) ha pasado desde los 160 puntos básicos a rozar los 200.

Además, Mas y su gobierno han desoído continuamente a los empresarios catalanes que le avisaban y avisan continuamente de que, si la independencia se llevara a efecto, se verían obligados a trasladar sus empresas desde Cataluña al resto del Estado español, lo que ya han hecho muchas grandes empresas antes de que se produzca el avisado secesionismo, pues las perspectivas actuales ya son demasiado pesimistas por los problemas que han producido los continuos desafíos de los separatistas al Estado español y, tanto los empresarios como  la gran mayoría de ciudadanos, están cansados de los problemas políticos, económicos y sociales que han provocado los desmanes de Mas y su gobierno, a los que apoya la actual alcaldesa de Barcelona, Colau, que le promete una "asistencia institucional" en la Diada, aunque el líder de Podemos, Iglesias, afirma estar en contra del separatismo catalán y sí apoyaría, en cambio, una reforma constitucional.

En la Diada los nacionalistas incluyen a Valencia y Baleares dentro del marco de “países catalanes”, aunque nadie le ha preguntado su opinión a los valencianos y mallorquines de lo que piensan de esa anexión unilateral nacida del furor expansionista de Mas y sus aliados.

La irrupción de la izquierda radical y los antisistema en la mayoría de los principales Ayuntamientos de España se ha convertido en un punto de peligro para la estabilidad española, pues la izquierda, siempre tan dada al autobombo y a no querer ver la realidad que no le conviene, afirma que los ciudadanos han votado a la izquierda, cuando olvidan de forma intencionada y tendenciosa que han conseguido auparse a las diferentes Alcaldías por la deficiente Ley Electoral que permite que con pactos entre grupos diversos y variopintos y con votos minoritarios que han quedado relegados por los votantes, puedan quitarle el triunfo al partido mayoritariamente votado en las elecciones y, por ello, aún siendo el ganador, pero sin que haya conseguido la mayoría exigida para poder llegar a ocupar los puestos correspondientes a los que aspiraran en las elecciones celebradas, queda en la oposición y no en el lugar que les correspondería por voluntad de la mayoría de los votantes, voluntad mayoritaria que siempre debería respetarse por ser  el principio más importante de toda democracia, pero que en esta absurda Ley electora vigente se convierte dicha voluntad  mayoritaria expresada en votos en papel mojado.                                                                                               
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias
 Los continuos disparates, despropósitos y anuncios que han realizado los representantes de Podemos que ponen de manifiesto el pelaje político de quienes los representan, desde querer controlar a los periodistas que no sean afines a sus ideas, negando así la libertad de expresión que es una de los derechos fundamentales en toda democracia para evitar los abusos de poder; al igual que anunciaba Iglesias que no pagaría la deuda exterior, como si eso fuera posible y deseable para un país, después de ver los ejemplos de Venezuela y Grecia, víctimas del populismo feroz y la mala gestión y gobierno de sus mandatarios, lo que ha llevado a esos países al desastre y la ruina económica total que no sufren sus dirigentes, sino el pueblo llano, falto de recursos económicos y se ven sometidos a una presión insoportable que afecta a sus vidas y a su futuro. Tal situación ha tenido que obligar al Gobierno griego a solicitar el tercer rescate, sin haber podido pagar los anteriores, a lo que le animaba Iglesias con la frase de “aguanta, Alexis, aguanta”, aunque ahora, en un cambio de opinión que demuestra la falta de coherencia de tales políticos advenedizos y tendenciosos, dice que está de acuerdo con el tercer rescate griego, aunque todo hace pensar que Iglesias, si se diera la mala hora de que llegara al Gobierno del país, tendría la misma actitud y política desastrosa que su amigo Alexis Tchipras, aunque éste pareció no reconocerle ni saludarle cuando se encontraron la última vez, en un gesto de desaire que Iglesias pareció encajar con paciencia.

España ha tenido que pagar 12.000.000.000 millones de uros para el tercer rescate griego, a pesar de los problemas económicos que atravesamos, cuando todos los españoles estamos temendo que políticos de tan poca talla  política, ética, moral e intelectual como son Iglesias o Sánchez, ahora socios de una misma liga de despropósitos cainitas,  puedan llegar a destruir a España, después de los muchos esfuerzos que han tenido que hacer,  en este país nuestro, todos los ciudadanos, empresarios grandes, medianos y pequeños, y el propio Gobierno, con el desgaste que ello produce, para poder salir del borde de la sima ante la que nos habían dejado los socialistas en su desgobierno, y conseguir, con los sacrificios de todos, que la prima de riesgo española esté en sólo 136, cuando al tomar el gobierno el PP estaba próximo a los 600 puntos.

Los socialistas, otros protagonistas de este año caliente políticamente hablando, son esos mismos que ahora apoyan a Podemos como única forma de rebañar algo de poder, a lo que son tan adictos los socialistas españoles y todas los grupos de izquierdas, en general, que quieren convencer al pueblo de sus consignas populistas y de sus mandangas que ni ellos mismos se creen, mientras viven, cuando llegan a cualquier puesto con un mínimo poder, como auténticos sátrapas, olvidando sus cacareados ideales de izquierdas por los que tanto rechazan la forma de vida de los burgueses de derechas, pero cuando tienen la mínima oportunidad se convierten en nuevos ricos en funciones con toda clase de opulencias, lujos y caprichos, pero siempre a a costa del contribuyente, de lo que es una buena muestra las vacaciones de Carmena, la actual alcaldesa de Madrid, en la provincia de Cádiz, en una elitista urbanización de Zahara de los Atunes cuyo costo semanal es de 4.000 euros a la semana. Urbanización, por otra parte, muy concurrida por políticos y famosos de esta izquierda de cartón piedra que sólo lo son para cerrar el puño en los mítines y para no soltar un euro propio y vivir a costa de subvenciones, que es lo mismo que decir que a cargo del contribuyente, cuestión esta en la que son unos auténticos expertos, a pesar de que van dando lecciones de democracia a troche y moche y diciendo de forma implícita:” haced lo que yo digo, pero no lo que yo hago”.

No es el único gesto de  “sencillez democrática” de Carmena, quien nombró  a su sobrino político para un cargo en el ayuntamiento a dedo, dando muestra de su integridad ética y política,  lo que no ha hecho nunca el PP cuando estuvo en el Ayuntamiento, porque las críticas hubieran sido feroces y pedido su dimisión, lo que sería lógico y exigible en una democracia, aunque  este gesto de soberbia antidemocrática no ha sido criticado por la izquierda, tan purista ella con la derecha, ni tampoco se han oído voces en contra del nombramiento de la pareja de Colau para otro cargo a dedo en el Ayuntamiento de Barcelona, en una muestra más de que la izquierda todo lo tolera cuando viene desde sus filas y lo admite cono algo normal, porque tiene grandes tragaderas y poco sentido de autocrítica y de ética política que siempre es exigible a todo político sea de la ideología que fuere, de izquierdas o de derechas.

Todo esto es lo que nos espera después de que en este mes de agosto se hayan acallado un poco las voces de los políticos que se han ido de vacaciones (la pena es que no se queden donde estuvieren, porque así dejan vivir al personal que está harto de consignas, proclamas, amenazas más o menos veladas a la oposición, a los ciudadanos, en general, y a quien se les ponga por delante de su hoja de ruta trazada); y con el peligro de que estos partidos de izquierdas que encabeza Podemos cumplan su consigna, es decir “Podemos arruinar este país y lo que se nos ponga por delante”, ahora que se ha conseguido que la prima de riesgo española esté en valores de 136 con relación a Alemania, lo que es un valor histórico, gracias a la buena gestión del Gobierno, con sus defectos y fallos de toda obra humana, de los ciudadanos que se han apretado el cinturón con capacidad de sacrificio y sentido común, porque saben que es preferible pasar unos años de recortes y sacrificios que caer en el abismo definitivamente como lo han hecho Grecia y Venezuela, países en los que el populismo ha creado la terrorífica situación actual, laberinto del que los griegos y venezolanos no pueden salir si no hay unas elecciones y se manda a los gobiernos actuales “al carajo” y viene otro Gobiernos con otras armas y bagajes más sólidos, realistas y eficaces, no basadas en el populismo feroz y los cuentos chinos que, una vez que los pueblos respectivos los creen y votan, llevan al precipicio a los países en general,  a los ciudadanos, en particular,  quienes sólo cuando están cayendo en el vacío se dan cuenta de que se equivocaron al confiar en promesas engañosas y en falsas utopías que esconde la más terrible realidad que sólo se descubre cuando ya es demasiado tarde.
         
 Esperemos que la ceguera política de unos pocos, Iglesias y Sánchez unidos, (alias "los Picapiedra", por llamarse Pedro y y Pablo como los personajes de esa entrañable serie de dibujos animados ) no nos lleven a todos a la más absoluta ruina, en el hipotético caso de que llegaran a formar gobierno con pactos y  chanchullos, por exceso de confianza  de votantes despistados y crédulos que lleguen a creer en estos demócratas de pacotilla, que en sus propios partidos, como es el caso de Iglesias, reciben continuas críticas por la falta de democracia y el absolutismo feroz que ejerce Iglesias, quien después proclama su talante democrático a bombo y platillo cuando tiene hechuras  y conducta de sátrapa bananero como su buen amigo Chaves, a quien le asesoraban él y sus compañeros de partido, lo que explica cómo ha terminado Venezuela y el sistema tan “democrático y transparente” que vive ese rico y desafortunado país; sin olvidar a Gracia en el que Tsipras acaba de anunciar que dimite después de haber llevado a esa nación a la quiebra y t haber tenido que pedir un tercer rescate para que los griegos puedan seguir cobrando pensiones y sueldos los funcionarios, además de garantizar los servicios públicos y el país recobre  un mínimo de normalidad. Sale huyendo para no enfrentarse con sus responsabilidades que los griegos deberán pedirle y a todo su gobierno en pleno.
           
Y de Sánchez es mejor no hablar, porque ya se encarga él mismo de abrir la boca y decir sandeces a troche y moche, mientras sigue lamiéndole las botas a Iglesias, aunque antes de las elecciones afirmaba que nunca llegaría a pactar con la extrema izquierda, cosa que es precisamente lo que no ha hecho, desdiciéndose de forma vergonzosa desde que supo que esa era la única forma de conseguir que de la mesa de iglesias cayeran algunas migas que Sánchez podría coger, ya perdida toda esperanza de ser el líder de la izquierda y se conforma con ser sólo el tonto útil o lacayo de Iglesias, en un cambio de opinión y de ideas a la que nos tiene acostumbrado el PSOE, que tomó al pueblo español por tonto, especialmente a sus votantes, hasta que estos lo han mandado a paseo y han elegido a Iglesias, aunque ya empiezan a verle las orejas al lobo, también.…
           
Que Dios nos coja confesados en este otoño ante la que se nos avecina…


22 marzo 2015

Papel mojado




            En España no existe mayor transfuguismo político que en otros países, aunque las recientes elecciones andaluzas han  puesto de manifiesto que este fenómeno ha aumentado considerablemente después de conocer los resultados.
            Así, adscritos al partido de UpyD se pasan a Ciudadanos al ver los buenos resultados que han obtenido en dichas elecciones y que anticipan lo que sucederá en las generales.
            El PSOE gana las elecciones andaluzas con 47 escaños (verlo para creerlo, después del escándalo de los ERE y la causa abierta por dicho motivo en el que están implicados muchos políticos de esa formación).El PP pierde votos en Andalucía -en total pierde 17 escaños con relación a 2012- y se queda con 33 escaños, lo que achaca al abstencionismo. Ciudadanos consigue 9 escaños y ha ganado más de 240.000 votos; Podemos  consigue 15 escaños y no gana ni pierde porque no existía como tal formación en 2012. UPyD se queda con 0 escaños, pero pierde más de de 50.000 votos que todo parece indicar que han ido a Ciudadanos.
            Todos estos resultados hace que quienes estaban en una formación política que ha perdido votos, como es el caso de UPyD, de pronto se sientan afines al ideario del partido que ha aumentado su porcentaje de votantes, en esta ocasión Ciudadanos, y, por tanto, creen que pueden conseguir en la nueva formación política una mayor posibilidad de alcanzar una cierta parcela de poder que con el anterior grupo político les estaría vedado por quedarse estancado..  En definitiva, el conseguir ser el amo del cortijo, más o menos pequeño, es lo que buscan quienes se dedican a la política activa, no tanto por un afán de servicio público, sino por un deseo de alcanzar un cierto grado de poder que le sirva a sus propios intereses.
            Así se produce esta especie de "cambio de chaqueta" entre los tránsfugas de los partidos perdedores hacia los ganadores, aduciendo que la ideología es la misma, salvo ciertos matices, pero que en último momento           -siempre después de que se han sabido los malos resultados obtenidos en las urnas por el grupo al que abandona-, han surgido discrepancias irreductibles entre el tránsfuga de turno y su partido que le obliga a marcharse de dicha formación para buscar nuevos aires y también -aunque eso no lo dice-, quitarse de encima una formación política que en un día le atrajo como proyecto viable y ahora se le ha convertido en una losa de plomo que le aplasta y a sus  aspiraciones políticas que siempre tienen que estar unidas al logro de sus ambiciones personales.
            La política aburre a muchos ciudadanos y, además, aburre mucho. Sobre todo cuando el votante con buena fe apoya las consignas y proclamas del partido al que desea votar, deposita su voto en las urnas y piensa que ha puesto su granito de arena para que la maquinaria democrática pueda seguir funcionando, ya que es lo único que el ciudadano puede hacer en un Estado de Derecho: ejercer su derecho al voto y retirárselo al grupo votado cuando este no cumpla sus promesas o haga todo lo contrario a lo que en su ideario proclamaba.
            Por este motivo, quien vota a una determinada formación política              -su voto nunca está basado en el vacío, en la abstracción pura  y dura de unos programas políticos en sí mismos, sino en quienes los encarnan, en la simpatía, en  el "carisma" de quienes representan a dicho ideario y la capacidad de convencimiento que en sus distintas manifestaciones públicas tienen sus representantes, ya sean tanto en los medios de comunicación como en sus apariciones personales en público-, confía en que quienes representan ese ideario político estén tan convencido de lo que pregonan como el votante lo está de su intención de votar a ese partido político.
            Y digo que la política aburre al ciudadano porque, cuando de las filas del partido al que ha votado empiezan a emigrar algunos o muchos de sus miembros -como las aves en invierno emigran en busca de climas más cálidos-, y pasan a otro partido al que nunca pensó en votar el ciudadano en cuestión, éste se queda atónito, pensando que los tránsfugas de su partido nunca han hecho causa común con las ideas del partido al que se apuntan ahora, en una especie de transformismo político que desconcierta, aturde y, termina aburriendo al votante que confió en unos ideales y en quien los representaba y se encuentra, después, con que aquellos ya no le sirven a estos últimos o no les convencen, por lo que piensa "Si ya no creen en su programa quienes me convencieron para que les votara, tampoco me sirve a mí. La próxima vez voto en blanco, porque, al final, son todos iguales: una partida de mangantes".
            Es quizás esta la causa de que cada vez haya más abstencionismo en las diferentes elecciones. El ciudadano se cansa, se irrita, se descorazona y pierde completamente la fe en la política y en sus representantes, porque sus continuos cambios de opinión en quienes la representan, cambios de partido, de actuación y su repetida falta de congruencia, le lleva a pensar en abstenerse en las siguientes elecciones, ya que intuye que, después de haber depositado su voto por su  talante demócrata y su deseo de decidir por sí mismo y expresar su opinión a la hora de votar, se va a ver de nuevo desengañado por el cambio en el programa político que hará quien llegue al  poder -si es el partido al que votó-;o por el transfuguismo a otras formaciones políticas, cuando no por la corruptela generalizada.
              Todo ello le provoca la sensación anticipada de derrota que siente el ciudadano que termina pensando que su voto vale tan poco como las palabras de quienes le convencieron de estar defendiendo una verdad incuestionable. Esa verdad tendrá la misma fecha de caducidad que la de su llegada al poder o su marcha a otra formación política. Y es esa fecha en la que, por un motivo u otro, el ciudadano perderá su confianza en la política, en los políticos y en la propia democracia, porque su papel como votante sólo ha consistido en depositar un voto, un papel, que servirá para bien poco. Para lo mismo de poco que han servido las proclamas en defensa de tal o cual ideario político antes de las elecciones y que abandonan después sus adalides con total facilidad, cuando ya no interesa defenderlo, como quien se cambia de chaqueta, demostrando que el papel en el que está impreso dicho ideario o programa político es papel mojado, al igual que en el que se deposita el voto del ciudadano convencido y confiado lo es también.
            Y eso a todo ciudadano de buena voluntad, le irrita, le cansa y le aburre, le aburre mucho.